**Ha escrito más de 500
“A mi la poesía me quita el hambre”: El Poeta Quintero
** Me gustaría morir en un teatro declamando
--¿Qué es un poeta?, fue la primer pregunta que hizo LA PRENSA a José Quintero Valenzuela, más conocido en la ciudad como “El Poeta Quintero”, quien hace más de 60 años declamó su primer poema al odio de un bella jovencita.
El artista de la palabra asegura que para ser poeta se debe nacer con el don.
--¿Y qué es el don?, cuestiona el reportero.
“Es lo que te da Dios para escribir, tener ciertos sentimientos de humanidad para los otros, ser compasivo, ayudar al prójimo”.
--¿Y cómo se puede ayudar al prójimo con la poesía?
“Una poesía puede ayudar a una persona desesperada, le da tranquilidad”.
--¿La poesía también puede quitar el hambre?
“Desgraciadamente no y eso yo lo tengo bien comprobado, pero cuando tengo hambre me pongo a escribir y se me quita con el hecho de pensar en la rima, en la métrica”.
Quintero Valenzuela expresa que a la edad de 13 años escribió su primer verso y desde ese entonces ha escrito más de 500 poemas.
--¿La poesía en qué le puede ayudar a la comunidad?
“Muchas veces sirve como una especia de antídoto, ya que si una persona es violenta y además le gusta andar robando, puede encontrarse con una poesía que hable de Dios, como ese poema que dice: No me mueve mi Dios para quererte, el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido, para dejar por eso de ofenderte”.
--¿Cuáles serían las palabras que llevaría un poema dedicado a San Luis de parte del Poeta Quintero?
“Sería cuestión de reflexionar un poco. Yo podría hacer un poema para demostrar el amor a San Luis, ya que toda mi vida he vivido en este pueblo, diría que estoy agradecido por haberme aceptado, puedo decir que soy un advenedizo, ya que nací en Imuris, Sonora”.
El poeta cuenta que fue a la edad de ocho años cuando llegó a esta ciudad procedente del municipio de Pitiquito, Sonora, a la que le tomó mucho cariño, pues fue aquí donde se hizo pelotero y boxeador.
Resalta que en su paso por el boxeo, en su última pelea enfrentó a un cuate que llevaba todas las peleas ganadas y que antes del combate lo buscó y lo convenció para que se dejara ganar.
Otro día, expresa el Poeta Quintero, se publicó en el periódico que su contendiente había ganado de manera muy fácil, noticia que lo dejó muy mal parado antes sus amigos y la propia comunidad.
“La gente nunca creyó que hubiera perdido de esa manera, ya que tenía ocho peleas ganadas por nocaut. Yo era bien carajo, pero como me puse de acuerdo que me iba a caer al primer golpecito, otro día dijeron los periodistas todo lo contrario”, resalta.
--¿Entonces, un poeta nace o se hace?
“Nace y se puede hacer”, responde quien a la vez recuerda su libro de 500 poesías al que le prendió fuego a causa de una borrachera.
--¿Son los poetas incómodos para una sociedad que no quiere verse el alma y el corazón?
“En cierta manera sí, yo he escrito poemas a políticos, a ricos y pobres, a la iglesia, que dicen verdades. Los poetas nunca vamos a pasar de moda hasta que venga el Señor”.
En el mismo tenor, el juglar de la palabra argumenta que a nuestra sociedad le han venido afectando los grandes sueldos que percibe la clase política, así como la rebatinga que protagonizan entre ellos mismos.
“Yo a los políticos los catalogo como cuando una perra está en brama y una manada se pelea por ella”, abunda.
--¿Y al Poeta Quintero qué le duele?
“Me duele que las ayudas que son para San Luis no lleguen y cuando llegan todos los partidos se pelean por ellas, siendo los pobres los más afectados”.
--¿Cómo te gustaría vivir tu último día?
“Me gustaría vivir mi último día declamando en un teatro en compañía de toda mi gente”.
--¿Tu último comentario?
“Mi último comentario será cuando me muera y como no pienso morirme ahorita no tengo comentario alguno al respecto”, finaliza.