Cual si se tratara de marcas de acné, la superficie de la carpeta asfáltica en el primer cuadro de la ciudad está llena de hoyos de todas formas y tamaños.
Estos agujeros tipo cráter, que se multiplican por el agua de las lluvias y la fricción de esta con los automóviles, despiertan día a día la molestia de cientos de automovilistas que por ahí transitan.
La joven Beatriz Hernández, por ejemplo, ya ha perdido la cuenta del número de baches en los que su vehículo ha caído en la zona centro, tan sólo en el transcurso de la mañana.
Ante ello, advierte, hay que procurar memorizar en dónde están para no volver a caer en ellos pues de lo contrario, "caemos en los hoyos y se jode más el carro".
Asimismo, opinó, "es muy lamentable que se nota que nadie hace nada rápido para poner remedio, si van a estar echando tierra, ¡que echen chicle mejor!, a ver si eso sí les funciona".
En ese mismo tenor se han vertido las opiniones de cientos de ciudadanos: las calles se encuentran en un pésimo estado, sobre todo después de las lluvias de temporada que se han registrado en los últimos meses.
Esta problemática también se presenta en la mayoría de las vialidades del resto de la ciudad, por lo que la gente debe sortear los caminos, o disminuir al máximo la velocidad para no dañar la suspensión o alineación de sus vehículos.
Al respecto, la Dirección de Obras Públicas indicó, hace dos semanas, que ya no se cuenta con presupuesto para el ´bacheo´ de las calles, por lo que será una de las prioridades que deberá atender la próxima administración municipal.