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Tercera Llamada.

 

 

 

 

 

A  tres meses del Primer Informe de Gobierno –accidentado- de Leonardo Arturo Guillén Medina, la percepción generalizada de su gestión es negativa.

El intolerante y berrinchudo Alcalde -quien por cierto, físicamente su rostro y su cuerpo se ha venido transformando poco a poco dejando en el olvido aquel muchachito jovial y buena onda-, es actualmente sinónimo de mucho ruido y pocas nueces.

Su monólogo, que no convence a nadie y que solo sus aduladores aplauden, cada día suena más hueco y más utópico.

Guillén Medina, es de los hombres que oye pero que no escuchan y que detesta la crítica.

Su estilo de gobernar, me hace recordar aquellos detestables gobiernos que encabezó el PRI y que, gracias a; liderazgo de Fausto Ochoa Medina, fueron desterrados por un tiempo.

Sin embargo, ahora Guillén Medina vuelve a revivir esa época y con toda la desfachatez del mundo ahora come en el mismo plato con aquellos hombres que persiguieron y encarcelaron a los panistas.

El actual jefe de la Comuna no tiene vergüenza, ni mucho menos principios, ni tampoco es congruente con los ideales de su Partido.

Por lo pronto, los sanluisinos ya aguantaron un año de ‘Guillelandia’, mientras los acelerados para el 2015, empiezan ya asomar la cabeza.

Estamos jodidos. ¿No lo cree?



Sus únicos acompañantes, su perro “Toro” y su gata “Manuela”.

Desde hace ocho años, Guadalupe Gómez Dueñas vive literalmente en una cueva que se localiza en un predio de la avenida España entre las calles Seis y Siete, en la colonia Topahue.
En compañía de su perro “Toro” y su gata “Manuela”, nuestro personaje describe la precaria situación por la que atraviesa y lanza un llamado de auxilio a la comunidad para que le ayuden a salvaguardar su terreno.
De entrada, relató que con mucho sacrificio adquirió el predio donde vive, en donde al paso del tiempo construyó una humilde casa de madera y cartón que meses después fue devorada por un incendio.
Guadalupe, quien se gana la vida vendiendo periódicos en la avenida Nuevo León y la calle 22, agregó que lo que saca diariamente, solo le alcanza para comprar comida para él y sus mascotas.
Por tal, en este momento vive con miedo de que el Ejido le vaya a quitar su lote por falta de pago.
“… Yo quisiera solicitar un apoyo económico para ponerme en regla con el Ejido, ya que este es el único patrimonio con el que cuento en este mundo”, refirió tras decirse dispuesto a trabajar de velador o chofer con el fin de reunir la cantidad que necesita para ponerse al corriente.
Pero además, Guadalupe también necesita material para techar dos cuartos que le fueron construidos por una Iglesia Cristiana, los cuales nunca fueron terminados.
El solitario “hombre de la cueva” dice que a sus 64 años, se encuentra débil, sin fuerzas para vivir, por lo que sueña que sus palabras lleguen a los oídos de “los ricos del pueblo, al gobierno, a la sociedad, a los cristianos y los jefes del ejido La Grulla”.
Agregó que en estos tiempos de “calorones”, es difícil dormir en la cueva, por lo que si existiera un refugio en la localidad no lo pensaría dos veces y ahí pasaría las noches.
“Tengo miedo a que me quiten mi único patrimonio, ojalá que la gente me ayude, la verdad, sí lo necesito”, recalcó al unísonos de los ladridos del “Toro” y la “Manuela”, quien sube y baja de la loma de arena que sirve de techo de la residencia.
Finalmente, el entrevistado mencionó que su actual refugio lo construyó a semejanza de las que existen en el desierto de Arabia Saudita para protegerse de las tormentas de arena.

Tercera llamada.

 

 

 

Vaya regalo fue lo que recibieron los compañeros que asistieron al desayuno que ofreció el 26 Ayuntamiento que en voz del Alcalde, los calificó de corruptos.

El comentario, que en su mayoría de los asistentes lo calificaron “fuera de lugar”, provocó varios comentarios en su mayoría en contra del jefe de la Comuna.

Quien aprovechó la recta, fue el periodista Gregorio Varga Machuca, quien se le fue a la yugular a Leonardo Guillén Medina, a quien lo emplazó para que dejara sus miedos y pusiera en marcha las ruedas de prensa.

Sin embargo, como ya es costumbre del Presidente Municipal evadió una y otra vez el señalamiento de gregoriovargas.com.

Quien de plano se vio muy malito, es el incoloro e ‘insaboro’ director de Comunicación Social, Manuel Angulo, “el padre del periodismo”, quien tuvo que desayunarse sus propias críticas del pasado y entrarle a “comprar conciencias”, como el antes lo apuntaba, cuando se pavoneaba de ser la neta de la pulcritud periodística.

Total, el festejo retrasado de la libertad de expresión por parte de la actual administración dejó amargos sabores y se comprobó que cae pronto cae un hablador que un cojo. ¡¿Verdad Manuel?!

En cuanto a los periodistas corruptos a los que se refiere Guillén Medina, debe revelar puntualmente sus nombres, o ¿será que acaso tiene miedo?…

Yo creo que sí.

Tercera llamada.



No cabe duda, el presidente municipal, Leonardo Arturo Guillén Medina, está enojado, molesto, incómodo, por las críticas que La Prensa ha hecho a su accidentado y equivocado gobierno.
La embestida que ha emprendido en contra de ex funcionarios del 25 Ayuntamiento es un síntoma claro de su enojo, de su berrinches, de su  impotencia y de su miedo a que no ha sabido ser Alcalde, mostrando con su accionar su debilidad y su pobreza intelectual a los señalamientos en su contra.
Con estas actitudes, el jefe de la Comuna se pone en una franca situación de vulnerabilidad, mostrado sus miedos y sus verdaderas preocupaciones.
De la misma manera, evidencia su vanidad y egolatría ante la voz del pueblo que le ha perdido la fe.
Guillén muestra una total falta de razón y de criterio, al grado de perder la capacidad de análisis matemático y lógico, que indica, que los dos años que le faltan, no le van a alcanzar para destruir ni al Balde ni a LA PRENSA, porque serán entes ajenos a su gobierno (jueces), quienes deberán dar un veredicto final al dictamen administrativo de la Contraloría Municipal, dependencia títere que tiene a su servicio -la que, por cierto, demostró que cuando el verdugo que la encabeza, el Lic. Jesús Osorio, se ve comprometido a saciar la sed de venganza y de destrucción de su patrón, las diligencias avanzan apresuradamente, a diferencia de las decenas de denuncias ciudadanas contra policías, que duermen el sueño de los justos.
Ya es costumbre, que cada vez que el Presidente Municipal se llena de impotencia al no poder cumplir con un compromiso, como el que se vence hoy viernes 31 de mayo, de terminar todo el lado Norte de la avenida Obregón -no solo los tres kilómetros pichurrientos que presume en su ‘Face’- usa el efímero poder que obtuvo gracias al apoyo de la ciudadanía -que cada día se arrepiente mas de haber votado por él- como “garrote”, para golpear a sus adversarios políticos, para levantar polvaredas y cortinas de humo con las que, según él, oculta la imagen que se está ganando como "El Químico" del PAN.
Las cortinas de humo de Guillén Medina son producto del pánico ante el ya próximo primer Informe de Gobierno que encabezará con una cuartilla en la mano con el puñito de obras de relumbrón que logró concretar en su primer año de gobierno.
A mi Presidente Municipal le están temblando las piernas de solo imaginarse que el próximo 16 de septiembre estará hablando de los mediocres resultados de su primer año de gestión.
Eso lo tiene lleno de ansiedad y nervioso y más si le sumamos su ego que se ha estado lastimando al ver los pobres resultados de las ridículas estrategias de Comunicación con las que pretende ocultar su ineptitud.
Hoy, la gente de San Luis ya tiene una imagen clara de quien es Leonardo Arturo Guillén Medina y como es su estilo de gobernar: Un alcalde lleno de fantasías, lleno de venganzas y de desviaciones de poder. Un gobernante que no se toca el corazón para pretender acciones que alimenten su ego y le hagan más cómodo gobernar sin importar lastimar el derecho de la ciudadanía y el derecho a la libertad de expresión, esa expresión que lo tiene bocabajo.

Tercera llamada.



Excelente, es el ambiente familiar que se vive en cada serie de beisbol que  juegan los Algodoneros en el estado Andrés Mena Montijo.
El esfuerzo, encabezado por los organizadores, ha demostrado que en nuestra ciudad se pueden hacer muy bien las cosas, por lo que a todos, lo único que nos queda es apoyarlos.
El nivel mostrado por los jugadores, es aceptable, quienes en cada juego dan lo mejor de sí y buscan, sobre todo, ser el mejor de su equipo.
Para quienes acuden con regularidad a disfrutar los partidos, estarán de acuerdo con quien esto escribe, que actualmente nuestro municipio cuenta con un equipo profesional digno que busca en cada noche lograr el objetivo: Llegar a la recta final.
En el pasado Juego de Estrellas, como hace muchos años, el también llamado Estado Revolución lució sus mejores galas y la ceremonia, así como el juego mismo, resultaron impecables.
A veces nos quejamos que en nuestro municipio no existen alternativas de esparcimiento, sin embargo, los Algodoneros han demostrado todo lo contrario.
Con precios económicos, promociones, espacios de venta a equipos infantiles y hasta una mascota regordeta de nombre Homero, han hecho que las tarde noches en el Revolución sean diferentes.
Quizás el único “pero”, es no ver la presencia en las butacas de tantos y tantos jugadores que practican este deporte en las diferentes ligas.
La verdad de las cosas, se han perdido buenos espectáculos que en esta temporada ya han marcado historia.
Pero por lo demás, muchas felicidades, hay que reconocer lo bueno y aplausos.

RUEDA
Para que lo sepa y aprenda el Juan Pedro Morales y el Meño Angulo, los dizques expertos en Comunicación, uno del estado y el otro del municipio, el nuevo cónsul Eusebio Augusto Romero y Esquivel, nos giró una invitación para el próximo viernes a una rueda de prensa y con desayuno.
La mera verdad, ya estaba cansado del café delgado y las galletas Marías que ofrece el “Nuevo Sonora” a los periodistas en la oficina del Benjamín Flores González.
Y qué decir del también “encargado” de Relaciones Públicas de nuestro alcalde Leonardo Guillén Medina, donde ni una sonrisa te regala con el pretexto de que ahí no son hipócritas. ¡Si chucha, tú la traes!