Miércoles, 19 de Junio de 2013 09:51
Tercera Llamada.

A tres meses del Primer Informe de Gobierno –accidentado- de Leonardo Arturo Guillén Medina, la percepción generalizada de su gestión es negativa.
El intolerante y berrinchudo Alcalde -quien por cierto, físicamente su rostro y su cuerpo se ha venido transformando poco a poco dejando en el olvido aquel muchachito jovial y buena onda-, es actualmente sinónimo de mucho ruido y pocas nueces.
Su monólogo, que no convence a nadie y que solo sus aduladores aplauden, cada día suena más hueco y más utópico.
Guillén Medina, es de los hombres que oye pero que no escuchan y que detesta la crítica.
Su estilo de gobernar, me hace recordar aquellos detestables gobiernos que encabezó el PRI y que, gracias a; liderazgo de Fausto Ochoa Medina, fueron desterrados por un tiempo.
Sin embargo, ahora Guillén Medina vuelve a revivir esa época y con toda la desfachatez del mundo ahora come en el mismo plato con aquellos hombres que persiguieron y encarcelaron a los panistas.
El actual jefe de la Comuna no tiene vergüenza, ni mucho menos principios, ni tampoco es congruente con los ideales de su Partido.
Por lo pronto, los sanluisinos ya aguantaron un año de ‘Guillelandia’, mientras los acelerados para el 2015, empiezan ya asomar la cabeza.
Estamos jodidos. ¿No lo cree?